El jardinero y el viento
Compartimos esta narración breve y simbólica, que nos deja una enseñanza moral. Buen fin de semana!
En un valle había dos jardineros que cuidaban árboles jóvenes.
El primero revisaba cada rama todos los días. Ataba los brotes, acomodaba las hojas y protegía cada árbol con estructuras rígidas para que crecieran exactamente como él quería.
El segundo hacía algo distinto. Preparaba bien la tierra, regaba con constancia y dejaba espacio para que el viento moviera suavemente los árboles.
Un día, una tormenta fuerte llegó al valle.
Los árboles del primer jardinero, acostumbrados a estar sostenidos por estructuras, se quebraron con facilidad cuando el viento sopló con fuerza.
Los del segundo se doblaron, crujieron… pero resistieron.
Habían aprendido a fortalecerse con cada pequeño viento.
Un aprendiz que observaba todo preguntó al segundo jardinero:
—¿Por qué no los protegiste más?
El jardinero respondió:
—Porque mi tarea no era que dependieran de mí…
era ayudarlos a volverse fuertes por sí mismos.
Moraleja
El liderazgo no consiste en controlar cada movimiento del equipo.
Consiste en preparar el terreno, inspirar confianza y permitir que las personas crezcan.
Un buen líder no crea seguidores dependientes.
Crea personas capaces de sostenerse incluso cuando él no está.
En Q-Management, estamos comprometidos a impulsar el crecimiento de las organizaciones a través de la innovación estratégica.
El equipo de Q-Management.





















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